La gestión de tu propia muerte

 

Escrito por Alberto Moncada   

18/09/09

Hace unos meses, un médico norteamericano, el doctor Kevorkian, fue noticia porque había inventado una máquina para suicidarse.

El invento no es demasiado sofisticado. Se trata de un motor eléctrico que bombea en vena una mezcla de sedantes y veneno que provoca una muerte tranquila durante un sueño inducido y que puede ser accionada a voluntad por el paciente.

El suicida generoso. Gregorio Morán · · · · ·

Si hubiera sucedido en Alabama, Estados Unidos, de seguro ocuparía página de los diarios y sería noticia en más de un telediario. Pero ocurrió en Valencia en día tan significativo como el 14 de abril, por tanto cabe deducir que debe pasar por la censura social que ahora domina los medios, y podría asegurar que pocos,