Elías | Opinión | EL PAÍS

Hacía años que no veía a Querejeta y hará cosa de un mes me llamó por teléfono, aparentemente sin motivo. Le dije: “A ver si nos vemos” y luego me olvidé. No sabía que se estaba despidiendo. Con esto he aprendido que hay que apresurarse a ver a la gente a la que aprecias: no se deben dejar los cariños para mañana. Es la última cosa que me ha enseñado Elías.

vía Elías | Opinión | EL PAÍS.

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