El gallinero | Manuel Vicent

Pero desde lejos España no era solo la tortilla de patatas y el chorizo del pueblo, ni las playas soleadas, ni los paisajes, canciones y aromas de la niñez. Desde la distancia este país también era la solidaridad de la gente, la pasión de vivir, el impulso creativo de la libertad recién estrenada, la ilusión de que en el futuro todo iba ser mejor después de haber superado felizmente una siniestra dictadura, aquella izquierda dinámica que daba fundamento a la democracia, la austeridad natural de la economía anterior a la gran codicia. Hubo un momento en que parecía que este país había tomado, por fin, el pulso a la historia. ¿Qué ha pasado para que todo aquel espíritu se haya ido al carajo? Es lo que se pregunta el español que regresa a casa al encontrarse con este gallinero.

vía El gallinero | Opinión | EL PAÍS.

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