Antes de que nos revienten un ojo

Vivo en un lugar donde cuando la gente protesta, la policía dispara bolas de goma. Una bola sale de la boca del arma a una velocidad de 720 kilómetros por hora. Vivo en un lugar en el que una bola disparada por la policía reventó el ojo de una ciudadana y el consejero responsable compareció en público para decir que eso era mentira. Se sabe que lo que mata de las balas es la velocidad. Que un consejero permita que se disparen bolas de goma dice bastante de él. Que ese llame mentirosa a esa ciudadana a la que reventaron el ojo dice exactamente de él que no merece representar a la población, que supone un pésimo ejemplo para los niños y que es un villano, en la tercera acepción de la RAE.

vía Antes de que nos revienten un ojo.

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